“No se trata de tener una familia perfecta, sino de construir una que se escuche, se respete y se acompañe.”
Ninguna familia es perfecta, pero todas merecen un espacio donde poder escucharse, comprenderse y crecer juntas. A veces, las dinámicas familiares se ven alteradas por conflictos, tensiones, dificultades de comunicación o cambios vitales que desestabilizan el equilibrio del hogar.
La terapia de familia es un espacio pensado para mejorar la relación entre los distintos miembros del sistema familiar, fomentar el diálogo y reconstruir los vínculos desde el respeto y la comprensión mutua.
No se trata de señalar culpables, sino de entender cómo se conectan las emociones, los comportamientos y los roles dentro de la familia, y buscar juntos nuevas formas de relacionarse.